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viernes, 29 de noviembre de 2013

Las 5 “aes” del diagnóstico del Alzheimer



La enfermedad de Alzheimer casi siempre tiene un comienzo insidioso, con cambios sutiles de humor, pérdida de interés y deterioro de la memoria. El paciente no se da cuenta de sus deficiencias, aunque se muestra confundido en situaciones que no le resultan familiares. Las principales alteraciones cognitivas en la Enfermedad de Alzheimer son las de memoria y las instrumentales: afasia, apraxia y agnosia. A continuación se explica brevemente en qué consisten estas manifestaciones.
1. Amnesia se define como la pérdida de la memoria, o la incapacidad de recordar hechos o acontecimientos. Tenemos dos tipos de memoria: a corto plazo (reciente, nuevo) y largo plazo ( recuerdos remotos). La memoria a corto plazo se programa en una parte del cerebro llamada el lóbulo temporal, mientras que la memoria a largo plazo se almacena a lo largo de extensas redes de células nerviosas en los lóbulos temporal y parietal. En la enfermedad de Alzheimer,  la memoria a corto plazo se daña primero.
2. Afasia es la incapacidad de comunicarse efectivamente. La pérdida de la capacidad de hablar y escribir se llama afasia expresiva. Un individuo puede olvidar las palabras que ha aprendido, y tendrá mayor dificultad en la comunicación. Con afasia receptiva, una persona puede ser incapaz de comprender las palabras habladas o escritas o pueden leer y no entender lo que se lee. A veces una persona finge entender e incluso asiente con la cabeza, lo que es para encubrir la afasia. Aunque las personas no pueden entender las palabras y la gramática, aún pueden entender el comportamiento no verbal, es decir, sonriendo.
3. Apraxia es la incapacidad para realizar tareas motoras pre-programadas, o para realizar actividades de la vida diaria, como cepillarse los dientes y vestirse. Un individuo puede olvidar todas las habilidades motoras aprendidas durante el desarrollo. Las habilidades motoras más sofisticadas (las que requieren una amplia formación), tales como las habilidades relacionadas con el trabajo, son las primeras funciones que se deterioran. Las funciones que son más instintivas, como la masticación, la deglución y el caminar se pierden en las últimas etapas de la enfermedad.
4. Agnosia es la incapacidad de un individuo para interpretar correctamente las señales de sus cinco sentidos. Es común entre las personas con enfermedad de Alzheimer que no puedan reconocer a personas y objetos familiares. Un ejemplo habitual de agnosia, es la incapacidad de percibir adecuadamente la información visceral,o interna, como la vejiga llena.
5. Anomia es la incapacidad para encontrar las palabras adecuadas para expresarse y no se es capaz de encontrar el nombre de las cosas, incluso de los objetos de uso cotidiano.

domingo, 24 de noviembre de 2013

No me olvides...

Mi mama comenzó su proceso de deterioro "visible" hace tres anos...pero su cerebro ya se estaba preparando desde hacía mucho más tiempo, con un silencio inmenso y agazapado, para el gran zarpazo.
Al comienzo se notaron sus torpezas, sus pequeños olvidos cotidianos, sus "confusiones", las que con habilidad de malabarista podía pilotear y manejar a tal punto que muchos no se dieran cuenta de lo que estaba pasando.
Muy rápidamente, más de lo que esperaba...todo se acrecentó. Comenzó a perder funciones: la capacidad de cocinar, reconocer la combinación de ingredientes para una comida, dificultad para manejar el dinero - perdiéndolo-, hacer compras innecesarias o repetidas, "esconder" cosas para que nadie las encuentre, guardar objetos que después nunca podíamos encontrar a menos que buscáramos en lugares insólitos...
Cada función que ella iba perdiendo se iba sustituyendo con la compania de alguien que lo resolviera por ella.Que perversa trampa mortal nos propone esta enfermedad. Un círculo vicioso del que es imposible salir: menos puede, menos hace , menos puede, menos hace...
Me llamaba muchas veces por teléfono, se puso más demandante en cuanto a la presencia.
Cuando la invitaba a salir de su casa, siempre encontraba una excusa apropiada..."tengo cosas que hacer", "ahora estoy cansada", etc y así poco a  poco se empezó a relegar socialmente, perdiendo el "ejercicio"de visitar a alguien,  salir a ver dónde comprar tal cosa...
Poco a poco empecé a notar en sus ojos la tristeza, la angustia, de saber con total certeza que estaba dejando poco a poco de ser ella, de hacer las cosas a su manera. Y pidió ayuda. Nos rogaba por favor,que no la dejáramos así, que hagamos algo. Y lo hicimos, hicimos todo lo que pudimos, y lo seguimos haciendo. Hacemos a veces intentos que sabemos destinados al fracaso solo con la intención de no quedarnos con nada sin probar. Y nada. Su enfermedad avanza sin pedir permiso.
Lo que más duele es temer que algún día ya no nos reconozca. Que no pueda sentir en la piel, y en la mirada, que somos parte de ella.
Hoy todavía puede hacerlo. Sólo algunas veces puede recordar mi nombre, pero siempre en ese abrazo profundo y eterno que me da al verme puede aún sentir que soy su sangre.

Temo cuando llegue ese día mamá, en que para vos sea una total desconocida. Por eso, mamá no me olvides por favor, todavía no...